Mostrando entradas con la etiqueta análisis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta análisis. Mostrar todas las entradas

jueves, 5 de junio de 2014

Islas 100% renovables

"Cada día que pasa perdemos dinero”. Así resume el presidente del Cabildo de El Hierro, Alpidio Armas, la histórica cuenta atrás de la isla canaria para sumarse, el próximo 27 de junio, al baile de islas repartidas por todo el mundo que ya han logrado o aspiran a ser 100% renovables. Ese día empezará a funcionar la flamante central hidroeólica Gorona del Viento, casi dos décadas después de que se pensara el proyecto, con un ahorro de cerca de dos millones de euros anuales para las arcas públicas, según cálculos del Gobierno local. A partir de ese día, el suministro de electricidad a sus 10.700 habitantes abandonará paulatinamente el actual abastecimiento de petróleo por barco hasta la isla, para nutrirse de los cinco aerogeneradores de 2,3 megavatios de potencia conectados a una central hidráulica con el objetivo de ser autosuficiente, aunque por el momento no hay fecha. No deja de resultar curioso que el anuncio de la inauguración de Gorona del Viento, participada por el Cabildo (60%), Endesa (30%) y el Instituto Tecnológico de Canarias (10%), se realizara un día antes de que el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente diera su visto bueno a Repsol para buscar petróleo en estas aguas, un contraste “que demuestra que hay otras formas de generar energía”, apunta Armas. “Las prospecciones suponen un riesgo muy importante. Es mayor el peligro que se corre que los beneficios que pueda suponer”, zanja.

El Hierro no es la primera ni la única isla que busca independizarse del petróleo, aunque seguramente haya levantado hasta ahora el sistema más sofisticado para autoabastecer un territorio totalmente aislado, sin conexión eléctrica con el continente. En esa búsqueda de alternativa al crudo acompañan a la canaria hasta 16 territorios insulares en los cinco continentes, según la lista Go 100% renewable energy que realiza el Renewable 100 Policy Institute, una organización estadounidense dedicada a promover las energías limpias. El argumento que muchos esgrimen para dar este paso de optar por las renovables respecto al consumo de combustibles fósiles, que se ven obligados a importar y trasladar en barco por estar aislados, es el ahorro. Uno de los primeros en darse cuenta fue Islandia, cuando la crisis del petróleo de los setenta llegó a encarecer el crudo hasta un 70%. Calentar una vivienda a base de petróleo llegó a costar 16 veces más que con geotermia. Así, el país volcánico decidió intensificar el uso de las decenas de chimeneas humeantes de su subsuelo para caldear los hogares en invierno. Hoy, Islandia ahorra entre el 1% y el 2% de su PIB por calentarse con el vapor terrestre en sustitución del petróleo, el equivalente del 80% de su presupuesto para salud en 2012, según cifras de la Autoridad Nacional de la Energía (NEA). En los últimos años, Islandia ha logrado convertir su producción de electricidad en 100% renovable: el 25% procede de geotermia y el 75% es de origen hidráulico.

Le siguió a Islandia la pequeña Samso, un trozo de tierra danés en pleno mar del Norte de 112 kilómetros cuadrados y con la determinación, hace 16 años, de ganar el concurso lanzado por el Gobierno de ese país al proyecto más realista y realizable para convertirse en 100% renovable. Samso ganó, y los 11 aerogeneradores en tierra que abastecen a la isla de energía eléctrica suministran el 100% de su demanda de electricidad y envían la que les sobra al continente. El siguiente objetivo, que la calefacción también sea totalmente de origen limpio. Por el momento, sus plantas de biomasa y energía solar suministran el 75% de las necesidades de calefacción de la isla.
En su misma estela, aunque a miles de kilómetros, en pleno Pacífico, las tres islas del archipiélago de Tokelau lograron despegarse hace dos años de los motores diésel, que consumían 160.000 litros de los 162.000 que importaban. Hoy, casi toda la energía eléctrica en estas islas de 1.411 habitantes, donde la media de edad es de 20 años, se produce a partir de paneles solares fotovoltaicos. El año pasado, el 90% de la demanda eléctrica ya se abasteció a partir de energía solar, y en su aspiración por transformarse en 100% renovable, el archipiélago prevé convertir el diésel que alimenta a los generadores como respaldo para garantizar el suministro en combustible a partir de aceite de coco.
El caso del archipiélago de Tokelau y de muchos otros de los 3.000 atolones esparcidos por el Pacífico es relevante por su especial vulnerabilidad al aumento de temperatura del planeta. De hecho, la minúscula Tuvalu, de apenas 25 kilómetros cuadrados y poco más de 10.000 habitantes, entró hace siete años en la lista de islas aspirantes a ser 100% limpias en 2020 como mensaje contra el cambio climático, que amenaza con el riesgo de que suba el nivel del mar en la segunda isla, después de las Maldivas, con el desnivel más bajo del mundo. Apenas cinco metros separan la tierra del agua salada. En 2009, Tuvalu instaló su primera planta solar sobre el tejado de uno de los estadios de fútbol de la isla gracias a la donación de 800.000 dólares de la ONG Global Electricity, que integran las principales compañías eléctricas del G 8. Para convertirse en 100% renovable, este minúsculo país, con el menor número de habitantes después del Vaticano, necesitaría 20 millones de dólares. En este sentido, la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) apuntaba en agosto de 2013, en su informe Los faros del Pacífico-Horizonte para la energía renovable en las islas: “Los elevados costes de la energía, la volatilidad de los precios y el riesgo de abastecimiento de fuel hacen de las islas del Pacífico lugares especialmente vulnerables, al ser economías muy pequeñas. El desarrollo de las tecnologías renovables incrementaría la seguridad económica y reduciría significativamente, incluso eliminaría, la dependencia del petróleo importado”.

viernes, 23 de mayo de 2014

Las moscas se lo piensan dos veces antes de actuar.



Un estudio publicado en Science establece que las moscas de la fruta, unos insectos ampliamente utilizados en investigación,meditan las decisiones que toman cuando se encuentran ante una elección que les resulta especialmente complicada, de forma no muy distinta a como hacemos nosotros mismos. Hasta ahora, este mismo comportamiento se había detectado en primates y otros mamíferos, como los ratones.


Para comprobarlo, un equipo de científicos del Centro de Circuitos Neuronales y Comportamiento de la Universidad de Oxford diseñó un experimento en el que se entrenó a algunas moscas para que relacionaran un nuevo aroma de determinada intensidad con una sensación de peligro.

Cuando los expertos dieron a estos animales la posibilidad de elegir entre el olor fijado a esa concentración y otro similar, pero más leve, se decantaron correctamente por este último cuatro de cada cinco veces. No obstante, si la diferencia entre ambas concentraciones no superaba el 10%, pasaban mucho más tiempo en una región intermedia, antes de decidirse por uno u otro.


“Es la muestra más clara de que se dan procesos cognitivos en un cerebro tan sencillo como el de estos animales”, señala el profesor de Fisiología Gero Miesenböck, que ha coordinado el estudio.

“En general, la gente tiende a pensar en los insectos como pequeños robots que se limitan a responder a las señales del entorno”, ha indicado. Los científicos creen que este proceso está relacionado con la actividad de menos de 200 neuronas.

Como conclusión, mostrar que las moscas no son tan tontas como nos creíamos y pueden pensar las cosas dos veces antes de hacerlo efectivo, lo que algunas personas no lo hacen.

¿Porqué olvidamos los recuerdos antiguos?

¿Por qué a veces nos es tan difícil rememorar algunos momentos del pasado? La respuesta está en la creación de nuevas neuronas, según el último estudio realizado por un equipo internacional de investigadores de Canadá y Japón.

La creación de nuevas neuronas (neurogénesis) es la responsable de que olvidemos algunos recuerdos antiguos, circunstancia que ocurre en varias especies, incluida el ser humano. Los investigadores querían averiguar si la creación de nuevas neuronas, proceso que dura toda la vida, provocaba un efecto en nuestra memoria.

Para comprobarlo realizaron un experimento con ratones, cobayas y otros pequeños roedores utilizando leves descargas eléctricas para provocar miedo a dicho entorno. Tras esto, dejaron que algunos animales hicieran ejercicio con una rueda (el ejercicio físico aumenta de manera natural los niveles de neurogénesis). Los investigadores comprobaron que los ratones que habían hecho ejercicio habían olvidado en gran medida el temor o miedo que se les había inducido, mientras que los que no realizaron ningún ejercicio, aún recordaban activamente las descargas eléctricas anteriores.

Los científicos creen que al reorganizarse las conexiones cerebrales y crearse nuevas neuronas, éstas promueven también el olvido, llevándose a cabo una especie de “limpieza de memoria” que desestabiliza los viejos recuerdos para crear nuevos y así ayudar a que la memoria trabaje de una forma más eficiente.

Pensamos que la neurogénesis tiene un doble efecto sobre la memoria. La integración de nuevas neuronas en el hipocampo parece facilitar la creación de nuevos recuerdos, pero al mismo tiempo ayuda a eliminar los viejos.


Escogemos a parejas con un ADN parecido al nuestro


El dicho de que los polos opuestos se atraen para congeniar mejor y así aportarse lo que el otro no tiene es un mito. Los estudios científicos han demostrado que de cara a iniciar una relación estable, el atractivo de lo desconocido, que sí juega un rol importante en los encuentros apasionados, deja paso a la seguridad que transmite la afinidad de carácteres. Esta teoría trasciende de lo meramente psicológico, ya que el parecido entre los miembros de la pareja alcanza incluso el nivel molecular. Según un sorprendente trabajo llevado a cabo por la Universidad Estadounidense  de Colorado, las personas tienden a escoger a compañeros sentimentales que poseen un ADN similar al suyo.

Investigaciones previas habían demostrado ya que los individuos son propensos a emparejarse con otros de idénticas características en aspectos como la religión, la edad, la raza, los ingresos, el tipo de cuerpo y la educación. Aunque muchas de estas cualidades son rasgos que se encuentran vinculados en gran parte al ADN, esta es la primera ocasión en la que se corrobora una influencia directa de nuestro material genético en la selección de un compañero de por vida.

Para poder llevar a cabo esta conclusión, los científicos examinaron la secuencia genética de 825 parejas estadounidenses, en especial los polimorfismos de un solo nucleótido, dado que son zonas que difieren comúnmente entre los seres humanos, llegando a constituir el 90 por ciento de todas las variaciones genómicas. Los resultados mostraron que existía una mayor semejanza entre el ADN de los amados que entre este y el del resto de los individuos de la muestra. Los investigadores compararon además la magnitud de la similitud genética con la magnitud de un fenómeno ampliamente estudiado, el de la similitud por formación académica. En este sentido, observaron que la preferencia por un novio genéticamente parecido era tres veces menor que la preferencia por razón de estudios.

Este hallazgo sienta las bases para futuras investigaciones sobre una posible semejanza genética también entre amigos y pone de manifiesto nuevamente el influjo de la química en el amor romántico.