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miércoles, 28 de mayo de 2014

Una dieta baja en calorías para reducir el cáncer de mama


Se ha demostrado que llevar una dieta con menor ingesta calórica contribuye a la prevención de enfermedades cardiovasculares o diabetes y por tanto, vivir más años. Luego, esto también resulta beneficioso para las mujeres diagnosticadas de "triple negativo", uno de los tumores de mama cuyo crecimiento es más rápido que cualquier otro.

El estudio realizado sobre ratones, ha revelado que la dieta ayudaría a evitar la extensión del tumor a otras zonas del organismo apareciendo la temida metástasis. A los ratones con cáncer se les redujo un 30% la ingesta de calorías, de manera que sus células cancerosas redujeron su producción de microRNAs 17 y 20, biomarcadores de metástasis. Sin embargo, la producción aumentaba cuando se les dejaba comer con libertad. Según el profesor del Departamento de Oncología de la Universidad Thomas Jefferson, Nicole Simone, la dieta proporciona cambios epigenéticos que protegieron a los ratones de la metástasis, cuando resulta mucho más difícil controlar un cáncer.


Cáncer y obesidad 

 Hace tiempo que se viene investigando sobre la relación entre el sobrepeso y la obesidad con la aparición del cáncer. Lo que se tiene menos claro es qué papel desempeñan los kilos de más cuando el cáncer ha hecho acto de presencia. Pues bien, se ha comprobado que las pacientes que engordan mucho durante la terapia tienen peores resultados. Y es que ya de por sí, el tratamiento para combatir el cáncer es principalmente hormonal, lo que combinado con la quimioterapia puede alterar el metabolismo provocando un aumento de peso durante el primer año de tratamiento.  
Algo que también reflejaron las investigaciones de Simone es que la restricción calórica puede potenciar los efectos de la radiación, cosa que incita a los investigadores de oncología la influencia del metabolismo femenino en los resultados de las terapias.

Ensayo clínico con pacientes

Lo último que queda ya, es comprobar si estos resultados se pueden trasladar a enfermos de verdad. Por ello, el equipo del profesor  Simeone ya está organizando un ensayo clínico en el que enrolará a mujeres con cáncer de mama que necesiten radioterapia y continuar así, el camino hacia la cura del cáncer de mama.









https://www.youtube.com/watch?v=r_2bUhSwdvYhttp://www.abc.es/salud/noticias/20140526/abci-cancer-mama-menos-calorias-201405261321.html





Por Paula Fernández y Noelia Avecilla.

Un implante subcutanéo similar al anticonceptivo combate la malaria

Un pequeño dispositivo de 2 milímetros de diámetro que se inserta debajo de la piel del brazo es la última idea para combatir la malaria. El desarrollo de este implante, similar a los anticonceptivos,tiene una iniciativa del grupo de investigación Salud Tropical de la Universidad de Navarra y la Clínica de Navarra. Se compone de un pequeño implante de silicona que libera un insecticida con lo que mata a los mosquitos que pican a su portador.La inuciativa aun es fase de experimentación, están en la busca de 15.000 euros de financiación a través de una campaña.Lo ha desarrollado Carlos Chaccour, coordinador de Malaria Mission, con una idea que comenzó a madurar de sus viajes a zonas afectadas por la malaria.El implante contiene ivermectina, una medicina "segura y muy utilizada" en el trópico para controlar diversas enfermedades parasitarias, que se libera de forma prolongada en el portador y hace que los mosquitos mueran al picarle. El objetivo de esta técnica clínica es matar a aquellos mosquitos anófeles, que son los que transmiten el parásito que causa la malaria.Se trata de una barrita , cuyo aspecto es parecido al de una cerilla,  cuyo proceso de aplicación es similar a la utilizada para poner implantes de anticonceptivos. hemos usado la misma tecnología que se usa en los tratamientos hormonales. Ahora estamos en fase preclínica, además cuando el implante este listo , aseguran que podra ser utilizado por personas mayores de cinco años.

miércoles, 21 de mayo de 2014

El secreto de una caricia

Averiguar cómo una caricia provoca placer puede ayudar a comprender mejor patologías como el autismo o a tratar el dolor

La importancia de una caricia

Las caricias en las primeras etapas de la vida son fundamentales para un adecuado desarrollo social
 EL tacto, ese sentido al que no damos tanta importancia como al resto, resulta indispensable en nuestras vidas desde etapas muy tempranas de la infancia.

Es el primero en desarrollarse y probablemente el último en dejar de funcionar en las etapas finales de la vida. A diferencia de los otros cuatro sentidos, está ampliamente repartido por nuestro cuerpo. Entre seis y diez millones de “sensores” táctiles recogen valiosa información que llega tanto del exterior como del interior del organismo.
Los sensores que recogen información interna están localizados en músculos, tendones y articulaciones y nos permiten mantener el equilibrio y caminar. No obstante, la mayoría de los receptores se encuentran en la piel, con mayor abundancia en la punta de los dedos, alrededor de la boca y en las zonas erógenas.
La información que recogen del exterior estos receptores cutáneos desde los primeros momentos de nuestra vida es crucial para mantenernos a salvo y también para lograr una correcta integración social. Por eso se ha propuesto que la piel, más allá de ser una barrera protectora, es también un “órgano social” en el que el tacto tiene un “poder inestimable”.
A favor de esta hipótesis, el hecho comprobado por neurocientíficos de la Universidad de Yale de que las personas con rasgos autistas, aún sin llegar a padecer esa patología, muestran desajustes en los sistemas cerebrales que procesan el “tacto afectivo”, el que nos permite disfrutar de una caricia. Como consecuencia, sus interacciones sociales se resienten, apuntan varias investigaciones.

Cerebro social

Y es que los circuitos del denominado “cerebro social” están implicados en procesar las caricias, o lo que es lo mismo, los roces en nuestra piel lentos y suaves que a la mayoría de las personas les resultan placenteros. Ahora, un trabajo que publica el último número de la revista “Neuron” propone que esas caricias que ponen en funcionamiento el sistema de recompensa del cerebro se transmiten desde la piel hasta el cerebro por medio de nervios cuya velocidad de conducción es muy lenta
 Estas fibras nerviosas tactiles (CTs) tienen un bajo umbral de percepción para el tacto y los receptores que las activan se localizan exclusivamente en la piel con vello (hirsuta). Curiosamente los receptores que responden a las caricias son los mismos que conducen las sensaciones dolorosas hasta el cerebro.
“El significado evolutivo de un sistema de este tipo para una especie social como la nuestra aún no se ha determinado completamente," explica el primer autor del trabajo Francis McGlone, de la Universidad John Moores, de Liverpool, en Inglaterra. 
"Pero la investigación reciente está descubriendo que las personas con trastornos del espectro autista no procesan adecuadamente el tacto emocional, lo que nos lleva a la hipótesis de que un fallo en el sistema de CT durante el neurodesarrollo puede impactar negativamente en el funcionamiento del cerebro social y el sentido de sí mismo", añade.

El poder de una caricia

Para algunas personas con trastornos del espectro autista, incluso el roce de ciertos tejidos de la ropa puede ser incómodo. La falta de empatía en situaciones sociales puede deberse en parte a la falta de "estimulación táctil confortable” .
Grandin, en el libro “Un antropólogo en Marte”, escrito por el neurólogo Oliver Sacks, relata cómo en su infancia los abrazos le provocaban temor. Sin embargo, los echaba de menos, por lo que ya de mayor, se construyó lo que ella denominaba “una máquina de abrazar” en la que podía regular la intensidad del “apretón” según sus necesidades.
No hace falta llegar a tales extremos, como señala McGlone: “Los déficits de una caricia amorosa durante la vida temprana puede tener efectos negativos sobre una serie de comportamientos y estados psicológicos en la vida adulta”.
Al igual  que los tiernos lametones de la madre a los pequeños roedores aumentan la secreción de hormona del crecimiento y disminuyen la producción de cortisol, la hormona del estrés. Un efecto que se extiende a nuestra especie, ya que se ha comprobado que los recién nacidos crecen a mayor ritmo y menos estresados cuando reciben frecuentes caricias que cuando éstas escasean. Y es que los déficits de una caricia amorosa durante la vida temprana puede tener efectos negativos sobre una serie de comportamientos y estados psicológicos en la vida adulta.
Lo fascinante de todo esto es que estas sensaciones táctiles viajan directamente al sistema límbico, una estructura cerebral encargada de gestionar las respuestas emocionales. Y si falta esta la estimulación táctil afectiva, el desarrollo del cerebro se resiente.

Un mundo sin caricias

El estudio de las fibras nerviosas que llevan información sobre el tacto afectivo al cerebro “puede ayudar a desarrollar terapias para pacientes autistas y para personas que crecieron sin la adecuada dosis de caricias. Además, una mejor comprensión de cómo los nervios que transmiten las sensaciones gratificantes interactúan con aquellos que conducen el dolor podría proporcionar ideas sobre tratamientos para ciertos tipos de dolor difíciles de tratar, aseguran los investigadores .

McGlone cree que poseer un sistema que transmite el tacto afectivo en la piel es tan importante para el bienestar y la supervivencia como tener un sistema de nervios que transmiten el dolor y nos protegen de cualquier daño. Lo triste es que en un mundo en el que el tacto queda relegado a un segundo plano con el aumento de las redes sociales que fomentan la comunicación “sin contacto”, y la disminución de caricias afectuosas en los bebés por parte de cuidadores y padres debido a la las presiones económicas de la vida moderna, es cada vez más importante reconocerla importancia de las caricias a lo largo de nuestra vida.

Como hemos podido observar en este artículo, la presencia de caricias en nuestra vida desde recién nacidos tienen una gran importancia para el correcto desarrollo de nuestro cerebro así como de nuestras futuras actitudes y personalidad. Por eso, dota a los bebés de tu familia de cariño y amor a través de una caricia.

Paula F y Noelia.






miércoles, 14 de mayo de 2014

Descubren por qué perdemos recuerdos antiguos

¿Por qué a veces nos es tan difícil rememorar algunos momentos del pasado? La respuesta está en la creación de nuevas neuronas, según el último estudio realizado por un equipo internacional de investigadores de Canadá y Japón.Los investigadores querían averiguar si la creación de nuevas neuronas, proceso que dura toda la vida, provocaba un efecto en nuestra memoria. Para ello realizaron un experimento con ratones, cobayas y otros pequeños roedores utilizando leves descargas eléctricas para provocar miedo a dicho entorno. Tras esto, dejaron que algunos animales hicieran ejercicio con una rueda.Los investigadores comprobaron que los ratones que habían hecho ejercicio habían olvidado en gran medida el temor o miedo que se les había inducido, mientras que los que no realizaron ningún ejercicio, aún recordaban activamente las descargas eléctricas anteriores.os científicos creen que al reorganizarse las conexiones cerebrales y crearse nuevas neuronas, éstas promueven también el olvido, llevándose a cabo una especie de “limpieza de memoria” que desestabiliza los viejos recuerdos para crear nuevos y así ayudar a que la memoria trabaje de una forma más eficiente.

“Pensamos que la neurogénesis tiene un doble efecto sobre la memoria. La integración de nuevas neuronas en el hipocampo parece facilitar la codificación de nuevos recuerdos, pero al mismo tiempo ayuda a limpiar los viejos”, afirma Paul Frankland, coautor de estudio.

''La neurogénesis o creación de nuevas neuronas es la responsable de que olvidemos algunos recuerdos antiguos, circunstancia que ocurre en varias especies, incluida el ser humano.''

Realizado por : Lydia Vargas.